Narra Amara ¿En qué pensaba? ¿tan mal estoy de la cabeza? Mi mente fantaseó con él, tanto que confundí las manos de Eli con las de su hermano. Vaya impresión la que me llevé al escucharle la voz, esa voz fue la que me llevó a la realidad y darme cuenta que estaba a punto de tener se*o con Eli una vez más. Si él no hubiese hablado, jamás lo hubiera detenido. No sé en qué momento comenzaron los temblores. No sé si fue después del beso con Adrien, o después de que Eli me mirara como si supiera algo que yo intento esconder incluso de mí misma. Pero la mañana siguiente me encuentro distinta, inquieta, como si mi cuerpo estuviera dividido en dos direcciones que me halan al mismo tiempo. Por un lado, quería darle pausa a una de esas direcciones, pero ya era demasiado tarde. Quisiera esc

