No se podría ir con Lorenzo pero tampoco es justo que lo joda a él por este tarado. Solo él se pone a provocar a un Alfa obvio que Alcide le iba a decir algo o que pensaba que se iba a callar la boca. Nunca es así, ahora se pone a joder. —Gorda, pará —me dijo Pablo. —¿Qué pasó ahora? —le pregunté. —Salimos a la calle y ya no estabas. Te llamaron y no respondiste. —¿Cómo sabías dónde estaba? —El lobo me dijo donde estabas. Gorda, es peligroso que andes sola —me explicó él. —Gordo, estoy harta de todo. Yo solo quiero estar tranquila y el otro se pone a pelear. ¿Qué no entiende que me hace mal? Él me abrazó. —El lobo está preocupado, por eso me pidió que viniera —me dijo Pablo. Yo dejé de abrazarlo para mirarlo a la cara. —¿Alcide te pidió que vinieras vos? —Sí. Dijo que probableme

