Estaba durmiendo de lo más pancha, cuando suena la alarma. Pensé que era el celular pero es muy fuerte y estridente. Me siento de un salto Rodrigo, miro el dispositivo y si él está a quinientos metros de casa. Yo me hago bolita y me empiezo a hamarcar, él va a venir, me encontro, esta cerca. La puerta se abrió de golpe y yo pegue un salto y me puse a llorar —Peti ¿qué pasó ?—pregunta Matías entrando —Ma... ti... me...encotro...es.. él... está.. cerca... Él me abrazo —¿Qué pasa?—dice Caro —Está cerca—le responde Mati —¿Qué? No puede ser—dice Caro Matías me abraza, pero yo sigo hecha bolita —Dice señal perdida. Loca, ya se fue. Él no va a venir, estas segura—dice Caro Ella me abrazo, pero yo no me calmo. Matías me agarro en brazos y me llevo a la sala de estar, me dejo en el silló

