Capítulo 44 Dante Al llegar al lugar acordado, busco a Olimpia con la mirada hasta localizarla en la barra con una copa de vino en las manos, camino hasta llegar a ella, saludo de beso en la mejilla. Pido whisky en las rocas antes de comenzar, por suerte el sitio es tranquilo, la música solo ambienta, no aturde para poder conversar, le sugiero ir a una mesa para estar más cómodos, le abro la silla para que se siente y luego lo hago yo. Le doy un trago a mi bebida y la observo en silencio, ella me mira con atención, sé que tiene mucho que decir, pero tiene dudas, lo noto en sus ojos. — ¿Cómo está el bebé? – pregunte para romper el incómodo silencio. — Ha tenido un poco de fiebre. — respondió causándome un sentimiento de preocupación. — ¿Qué?, y, ¿Por qué no me has dicho an

