Capítulo 13 — Hola – contesta mi amigo con vos adormilada. — Caramba, el hombre aún duerme como un bebé. — Genio, aquí son las 6 de la mañana. — En ese caso no me disculpo por figurar como tu despertador personal, pero se te puede hacer un mal hábito dormir hasta tarde y como buen amigo que soy no lo puedo permitir, así que levanta las bolas del colchón de una vez. — Eres un idiota. – me suelto a reír. – yo no duermo hasta tarde, lo sabes, pero ayer fue un día muy pesada para nosotros, mi madre se pudo mal de nuevo y pase casi toda la noche en el hospital. — Oh, lo siento, ¿cómo está? — pregunto avergonzado. — Muy mala, solo le queda un mes de vida, está sufriendo mucho y eso me descoloca. – su voz se quiebra un poco y no pudo evitar sentirme mal por él,

