No tomó mucho tiempo hasta que el número que era tan conocido para mí, no dudé en contestar. – Bien hecho, cariño. – Catalina ¿Cómo salgo de aquí? No puedo viajar en avión porque necesito documentos que ahora no tengo, no puedo irme con este auto porque podrían denunciarlo como robado y lograrían encontrarme, no tengo dinero suficiente para un ferry o autobús y no quiero quedarme aquí esperando una noche porque tengo miedo que me atrapen. – Tranquila, cariño. Raelus ha podido comunicarse con una de las concesionarias de autos con los que suele hacer tratos, ha pasado tu foto y ha comprado un auto que debe estar con el tanque lleno y esperando por ti. Solo necesitas ir a un lugar llamado Rosseess auto sales, queda cerca de la universidad de Dakota. Solo preséntate ahí y sal de esa ciuda

