Capítulo 1

1053 Words
–Linda, ya despierta hija, que es hora de ir al colegio— escucho la voz de mi amado padre. —Si, ya voy papá— grito y me levanto de mi cómoda cama. Voy directo a la ducha, salgo envuelta en una toalla, cepillo mis dientes y mi cabello castaño. Salgo y me dirijo al armario, me coloco mi ropa interior y arriba el uniforme del instituto. Procedo a secar mi cabello y lo recojo en una coleta alta y dejo sueltos algunos mechones, para terminar, adorno mi peinado con un listón n***o. Soy Adara Collins, hija de Henry Collins, un empresario luchón que se encargó de mí solo, debido a que cuando solo tenía 8 años mi madre nos dejó solos… o bueno, es una forma de que no suene tan trágico ya que ella falleció. Desde ese momento, tenemos una conexión única, somos como uña y mugre por así decirlo de forma grotesca. —Adara, ya, vas a llegar tarde— —¡Que ya voy!— refunfuño en respuesta. Antes de ir hasta abajo le doy de comer a mi amado conejo el Señor Bolitas, si, un nombre algo raro quizás pero lo elegí junto con mi difunta madre.  Si, ese conejo está viejo y cascarrabias, aún así, lo amo tanto como a mi progenitor. Ya lista decido bajar y me topo con el mejor papá del mundo. —Holaaa— digo saltando del último escalón para caer en sus brazos. —Hola mi niña preciosa— dice abrazándome fuerte. —¿Cómo estás?— le pregunto caminando hacia la cocina. —No tan bien que digamos— me alarmo al instante. —¿Qué te pasa? ¿Estás bien?¿Te duele algo papá? ¿Quieres que te acompañe al médico? Háblame por dios— digo rápidamente examinándolo por completo, lo que lo hace reír. Si, soy demasiado exagerada en cuanto se trata de mi padre. Realmente soy muy cuidadosa con él, es la única persona que tengo en el mundo y no me gustaría que nada le pasara. —No amor estoy bien de salud, pero..—hace una pausa— siéntate te lo diré mientras desayunamos— Me sirve un plato de panqueques con miel, frutas y un licuado de fresas. —Huumm mi desayuno favorito, gracias papi— digo comenzando a devorar todo. —De nada pequeña, ahora si— él me toma de la mano— esto es muy importante— —Pa me estás asustando ¿Qué sucede?— —Me ascendieron en el trabajo linda— dice mirándome con sus ojos azules. —¿En serio? Eso es genial— él me mira preocupado— ¿no? ¿Pero qué pasa?— Se tensa a lo cual yo imito su acción, en verdad es muy raro que él esté serio. —Tengo que ir de viaje— —Genial ¿iremos de viaje? ¿A dónde? tendremos que hablar en el colegio así podré ir...— él me interrumpe. —Amor no entiendes tengo que ir yo sólo— me detengo y lo miro. —E-entiendo— digo neutra y nerviosa a la vez— p-por cuánto tiempo— —Son...siete meses amor— mi corazón se acelera. —¿Q-qué? ¿Cómo que siete meses papá? ¿Me vas a dejar sola aquí? ¿Qué voy a hacer sin ti!?— digo comenzando a llorar. Intento tomar aire, pero es en vano. Comienzo a hiperventilar, no quiero que se vaya, él no, no como mamá. —Ca-cariño tranquilízate ven aquí—toma mi brazo y me sienta en su regazo, recuesto mi cabeza en su pecho escuchando su corazón latir desenfrenadamente, le duele esto tanto como a mi —Adara mírame— levanto mi barbilla y lo miro a los ojos— jamás te dejaría sola ¿Si? Son siete meses en lo que arreglo todo y si se alarga te prometo que arreglaré todo y te llevaré conmigo— —Pero papá, jamás estuve lejos de ti, no quiero quedarme sola por favor no me hagas esto— comienzo a sollozar como niña pequeña aferrándome a él. Esto me hace recordar a la partida de mi madre, recuerdos que pensé que ya los había enterrado, pero al parecer siguen ahí. —Princesa, entiéndeme, esto es por ti, por mí, por nosotros dos, necesitamos el dinero—veo sus lágrimas salir y me duele el alma. Odio verlo así, y más si es por mi causa. —No, no llores por favor— la única vez que lo vi así fue cuando mamá murió— perdóname no quería que te pongas así por mi culpa— digo limpiando sus lágrimas. —Perdón mi niña, pero sabes que no me gusta verte así—dice con mi cara entre sus manos— sé que desde que tu mamá se fue ...tú y yo jamás nos separamos, pero esto es por nosotros— —Lo sé papi, lo sé— decido cambiar de tema— p-pero dime..¿me quedaré sola todo este tiempo?— —Ahh si, eso iba a mencionarte— el limpia mis lágrimas y luego las suyas— vendrá tu tío James— —¿M-mi tío James? P-pero ni siquiera lo recuerdo papá— —Si cariño, la última vez que lo viste fue cuando tenías siete años— —Oh vaya,  ni siquiera recuerdo su cara. Pero, pues es tu hermano así que supongo que está bien pa—procede a abrazarme fuertemente. —Gracias por entender mi amor—besa mi cabeza— ahora termina tu desayuno así no llegas tarde al colegio—  Solo me dediqué a obedecerle, la verdad es que en todo el día no dejé de pensar en ese asunto. Por alguna razón no me daba buena espina el tener que quedarme con alguien que no conozco. Porque si, al supuesto tío James no lo recuerdo, por más que indagué no logré sacar una sola imagen suya en mi mente. Finalmente me obligué a dejar el asunto por la paz, no solo por mí sino por papá. Si él lo llamó supongo que es porque le tiene plena confianza, y estaré a salvo con él. Digamos que será como tener un inquilino en casa...un amigo más. O eso es lo que espero...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD