Esa tarde fui al cuarto de Luciano, él estaba sentado en la cama con solo unos pantalones, me imagino que se iba a preparar para bañarse.
- sabes lo que es tocar la puerta? -
Me pregunto con algo de mal genio, yo no dije nada y solo caminé lentamente a él.
- entonces... te dejaron por otro? -
Le pregunte con lago de burla, el estiro el brazo y de un tirón me acostó en la cama, después se puso sobre mí y me miro con algo de irritación.
- tanto te importa eso? -
Me pregunto el, yo sentí su mano subiendo por mi muslo, traté de apartarme, pero el muy desgraciado me tenía allí retenida con fuerza.
- apuesto a que tu sueño es estar con un hombre como yo –
Yo solté una carcajada, ¡de verdad que este hombre era muy ridículo!
- no tengo sueños tan mediocres como esos-
Le respondí. El siguió subiendo su mano hasta dejarla en ese lugar privado que muy pocos conocían.
- sabes siquiera cuánto dinero tengo? -
Me pregunto mirándome a los ojos. Yo sabía quién era el, ayer me había pasado la noche entera averiguando sobre su vida, y también sabia lo peligroso que era, según algunos informes su familia provenía de Sicilia y según algunos artículos ellos allí tienen negocios bastantes turbios.
- no me importa, no me impresión tan fácilmente –
El subió la falda de mi uniforme y se instaló entre mis piernas, podía sentir su virilidad, justo en mi centro.
- todas quieren dinero –
Me dijo mientras movía su cadera en círculos, yo me mordí el labio inferior con bastante agresividad.
- también lo quiera tu ex? –
Él se levantó y me ordeno que me fuera, yo también me levante de la cama y me acomode con rapidez mi vestido.
- eso es un sí? -
Le pregunte, el me tiro una mirada asesina, yo me reí un poco y Salí de su habitación. Corrí a el baño más cercano y me bajé la braga que tenía puesta, ¡estaba súper mojada! Odioso lucifer.
*
Al día siguiente volví a llegar tarde, pero él no estaba, según marcos se había ido muy temprano por cuestiones de trabajo, así que hoy me la iba a pasar haciendo nada, ya que mi trabajo era solo atenderlo a él.
Me senté en una de las sillas que había en la cocina y me quedé mirando como hacían el almuerzo, yo estaba acostumbrada a ser activa, y aquí lo único que hacía era enfadarme.
- puedo irme a mi casa? -
Le pregunte a marcos, el negó con la cabeza y se sentó a mi lado.
- el señor tiene que dar la orden para que puedas irte –
Yo puse los ojos en blanco, el seguramente iba a estar todo el día fuera y yo me tenía que esperar y eso me ponía de malas, y más porque yo tenía que ir al hospital a ver a mi hermano.
- el ni siquiera se dará cuenta de que me eh ido –
Marcos señalo una parte de la casa y yo la mire con atención, había una cámara, ¿es que no se le pasaba nada a ese tipo?
- es mejor que te quedes aquí hasta las 8 de la noche, si él no llega te vas –
No respondí nada y seguí mirando como la cocinera hacia el almuerzo.
A las 8 de la noche no espere a que marcos me dijera que ya podía irme, simplemente agarre mis cosas y me largue de la casa, camine calle arriba para subir a un autobús que me lleve al hospital.
El coche de Luciano empezó a andar lentamente a mi lado, yo seguí caminando ignorándolo por completo.
- a dónde vas? -
Me pregunto Luciano en cuanto bajo la ventanilla.
- eso no es de tu incumbencia –
Le respondí, el detuvo el coche y se bajó.
- sube, te llevo a donde sea que tengas que ir –
Yo me detuve en seco y lo miré, sus buenas intenciones no me las creía para nada.
- estoy aburrido y no quiero ir a casa, sube que te llevo –
Yo lo mire con más sospecha, pero accedí, me subí al coche y espere a que el también subiera.
- qué piensas hacerme? -
Le pregunte mientras me ponía el cinturón, el me miro y se rio.
- porque no puedes creer que solo quiero ser gentil contigo –
Yo levanté la ceja y decidí mejor mirar por la ventanilla del coche.
- puedes llevarme al hospital? -
Le pregunté sin mirar, él me dijo que, si y yo le di la dirección, él no me pregunto nada al respecto en todo el viaje, y si me lo preguntaba yo no le iba a responder, él no tenía por qué enterarse de mis cosas.
Cuando llegamos me baje rápidamente y camine a las puertas del hospital, lo que no me esperaba es que el camino detrás mío.
- tienes a alguien aquí no? -
Me pregunto, yo no le dije nada y seguí caminando.
- ya deberías irte –
Le aconseje, ¡pero él no se despegaba de mí!
- solo quiero sabes un poco más de ti, eso es algo malo? -
Yo me detuve y me di media vuelta para mirarlo.
- si! ¡Ahora largo! –
Le dije con algo de desesperación, yo entre a la habitación donde estaba mi hermano y más atrás también entro él.
- y ese quién es? -
Me pregunto Víctor al ver a Luciano.
- yo soy Luciano Lombardo, el jefe de tu hermana –
Víctor me quedo mirando y me sonrió.
- tu eres el famoso lucifer! Un gusto en conocerte –
Víctor en ocasiones era un idiota, y hoy era una de ellas.
- es una lástima que yo no sepa quién eres –
Contesto Luciano, Víctor estaba demasiado sonriente, era obvio que se estaba divirtiendo a mis costillas.
- soy Víctor Scott el hermano pequeño de victoria, y estoy casi invalido –
Le contesto él. Yo agarre el brazo de Luciano y lo saque del cuarto.
- ya puedes irte –
Le dije, el agarro mi barbilla para que lo mirara, yo la verdad estaba un poco mal por lo que él había dicho, me sentía una inútil al no poder ayudarlo.
- si necesitas algo, puedes pedírmelo –
Me dijo el en tono serio, yo retiré su mano de mi rostro y volví a entras a la habitación, hoy no estaba de humor para sus bromas.
*
¡Estar en esta casa era un jodido aburrimiento! Todo tenía que estar perfectamente ordenado, nada estaba fuera de lugar, y cundo yo intento desordenar un poco solo escucho un regaño de marcos.
- ve y cena con el señor Lombardo –
Me ordeno marcos entregándome una charola con la comida, yo miré el plato y puse mala cara, quien comía este tipo de cosas en estos días.
Camine hasta el comedor y le puse la cena frente a lucifer, después me senté y mire a la pared, no estaba de ánimos para verle la cara.
- ya has cenado? -
Me pregunto, yo lo mire y levante una ceja, ¿a este que le había picado?
- quieres comer fuera? -
¡Ok!! Esto era muy sospechoso.
- por qué quieres comer conmigo fuera? -
Le pregunte con sospecha, él se encogió de hombros, se levantó de la mesa y me dio una espectacular sonrisa.
- solo estoy de buen humor –
Jummm!!! Algo no cuadraba aquí.
- de hecho, te eh traído algo de ropa –
Me dijo sonriendo, yo me levante de la mesa y me disponía a irme, el corrió rápidamente y me obstaculizo la salida.
- te pago el doble si finges ser mi acompañante –
Me cruce de hombros y ñeque con la cabeza, ¿acaso estaba loco?
- nunca! Ahora quítate antes que me dé más rabia y te golpee –
El negó con la cabeza.
- pídeme lo que quieras –
Me dijo, esta era mi gran oportunidad.
- anula el contrato –
El negó con la cabeza, yo me encogí de hombros y lo aparte con agresividad.
- puedo pagar toda la rehabilitación de tu hermano, todas las operaciones, solo tienes que fingir –
Eso me si llamo completamente mi atención.
- quiero eso sobre un papel, y ahora explícame que es lo que tengo que hacer –
El sonrió ampliamente y me llevo de nuevo a la mesa de comedor.