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1437 Words
Esa tarde fui al cuarto de Luciano, él estaba sentado en la cama con solo unos pantalones, me imagino que se iba a preparar para bañarse. - sabes lo que es tocar la puerta? - Me pregunto con algo de mal genio, yo no dije nada y solo caminé lentamente a él. - entonces... te dejaron por otro? - Le pregunte con lago de burla, el estiro el brazo y de un tirón me acostó en la cama, después se puso sobre mí y me miro con algo de irritación. - tanto te importa eso? - Me pregunto el, yo sentí su mano subiendo por mi muslo, traté de apartarme, pero el muy desgraciado me tenía allí retenida con fuerza. - apuesto a que tu sueño es estar con un hombre como yo – Yo solté una carcajada, ¡de verdad que este hombre era muy ridículo! - no tengo sueños tan mediocres como esos- Le respondí. El siguió subiendo su mano hasta dejarla en ese lugar privado que muy pocos conocían. - sabes siquiera cuánto dinero tengo? - Me pregunto mirándome a los ojos. Yo sabía quién era el, ayer me había pasado la noche entera averiguando sobre su vida, y también sabia lo peligroso que era, según algunos informes su familia provenía de Sicilia y según algunos artículos ellos allí tienen negocios bastantes turbios. - no me importa, no me impresión tan fácilmente – El subió la falda de mi uniforme y se instaló entre mis piernas, podía sentir su virilidad, justo en mi centro. - todas quieren dinero – Me dijo mientras movía su cadera en círculos, yo me mordí el labio inferior con bastante agresividad. - también lo quiera tu ex? – Él se levantó y me ordeno que me fuera, yo también me levante de la cama y me acomode con rapidez mi vestido. - eso es un sí? - Le pregunte, el me tiro una mirada asesina, yo me reí un poco y Salí de su habitación. Corrí a el baño más cercano y me bajé la braga que tenía puesta, ¡estaba súper mojada! Odioso lucifer. * Al día siguiente volví a llegar tarde, pero él no estaba, según marcos se había ido muy temprano por cuestiones de trabajo, así que hoy me la iba a pasar haciendo nada, ya que mi trabajo era solo atenderlo a él. Me senté en una de las sillas que había en la cocina y me quedé mirando como hacían el almuerzo, yo estaba acostumbrada a ser activa, y aquí lo único que hacía era enfadarme. - puedo irme a mi casa? - Le pregunte a marcos, el negó con la cabeza y se sentó a mi lado. - el señor tiene que dar la orden para que puedas irte – Yo puse los ojos en blanco, el seguramente iba a estar todo el día fuera y yo me tenía que esperar y eso me ponía de malas, y más porque yo tenía que ir al hospital a ver a mi hermano. - el ni siquiera se dará cuenta de que me eh ido – Marcos señalo una parte de la casa y yo la mire con atención, había una cámara, ¿es que no se le pasaba nada a ese tipo? - es mejor que te quedes aquí hasta las 8 de la noche, si él no llega te vas – No respondí nada y seguí mirando como la cocinera hacia el almuerzo. A las 8 de la noche no espere a que marcos me dijera que ya podía irme, simplemente agarre mis cosas y me largue de la casa, camine calle arriba para subir a un autobús que me lleve al hospital. El coche de Luciano empezó a andar lentamente a mi lado, yo seguí caminando ignorándolo por completo. - a dónde vas? - Me pregunto Luciano en cuanto bajo la ventanilla. - eso no es de tu incumbencia – Le respondí, el detuvo el coche y se bajó. - sube, te llevo a donde sea que tengas que ir – Yo me detuve en seco y lo miré, sus buenas intenciones no me las creía para nada. - estoy aburrido y no quiero ir a casa, sube que te llevo – Yo lo mire con más sospecha, pero accedí, me subí al coche y espere a que el también subiera. - qué piensas hacerme? - Le pregunte mientras me ponía el cinturón, el me miro y se rio. - porque no puedes creer que solo quiero ser gentil contigo – Yo levanté la ceja y decidí mejor mirar por la ventanilla del coche. - puedes llevarme al hospital? - Le pregunté sin mirar, él me dijo que, si y yo le di la dirección, él no me pregunto nada al respecto en todo el viaje, y si me lo preguntaba yo no le iba a responder, él no tenía por qué enterarse de mis cosas. Cuando llegamos me baje rápidamente y camine a las puertas del hospital, lo que no me esperaba es que el camino detrás mío. - tienes a alguien aquí no? - Me pregunto, yo no le dije nada y seguí caminando. - ya deberías irte – Le aconseje, ¡pero él no se despegaba de mí! - solo quiero sabes un poco más de ti, eso es algo malo? - Yo me detuve y me di media vuelta para mirarlo. - si! ¡Ahora largo! – Le dije con algo de desesperación, yo entre a la habitación donde estaba mi hermano y más atrás también entro él. - y ese quién es? - Me pregunto Víctor al ver a Luciano. - yo soy Luciano Lombardo, el jefe de tu hermana – Víctor me quedo mirando y me sonrió. - tu eres el famoso lucifer! Un gusto en conocerte – Víctor en ocasiones era un idiota, y hoy era una de ellas. - es una lástima que yo no sepa quién eres – Contesto Luciano, Víctor estaba demasiado sonriente, era obvio que se estaba divirtiendo a mis costillas. - soy Víctor Scott el hermano pequeño de victoria, y estoy casi invalido – Le contesto él. Yo agarre el brazo de Luciano y lo saque del cuarto. - ya puedes irte – Le dije, el agarro mi barbilla para que lo mirara, yo la verdad estaba un poco mal por lo que él había dicho, me sentía una inútil al no poder ayudarlo. - si necesitas algo, puedes pedírmelo – Me dijo el en tono serio, yo retiré su mano de mi rostro y volví a entras a la habitación, hoy no estaba de humor para sus bromas. * ¡Estar en esta casa era un jodido aburrimiento! Todo tenía que estar perfectamente ordenado, nada estaba fuera de lugar, y cundo yo intento desordenar un poco solo escucho un regaño de marcos. - ve y cena con el señor Lombardo – Me ordeno marcos entregándome una charola con la comida, yo miré el plato y puse mala cara, quien comía este tipo de cosas en estos días. Camine hasta el comedor y le puse la cena frente a lucifer, después me senté y mire a la pared, no estaba de ánimos para verle la cara. - ya has cenado? - Me pregunto, yo lo mire y levante una ceja, ¿a este que le había picado? - quieres comer fuera? - ¡Ok!! Esto era muy sospechoso. - por qué quieres comer conmigo fuera? - Le pregunte con sospecha, él se encogió de hombros, se levantó de la mesa y me dio una espectacular sonrisa. - solo estoy de buen humor – Jummm!!! Algo no cuadraba aquí. - de hecho, te eh traído algo de ropa – Me dijo sonriendo, yo me levante de la mesa y me disponía a irme, el corrió rápidamente y me obstaculizo la salida. - te pago el doble si finges ser mi acompañante – Me cruce de hombros y ñeque con la cabeza, ¿acaso estaba loco? - nunca! Ahora quítate antes que me dé más rabia y te golpee – El negó con la cabeza. - pídeme lo que quieras – Me dijo, esta era mi gran oportunidad. - anula el contrato – El negó con la cabeza, yo me encogí de hombros y lo aparte con agresividad. - puedo pagar toda la rehabilitación de tu hermano, todas las operaciones, solo tienes que fingir – Eso me si llamo completamente mi atención. - quiero eso sobre un papel, y ahora explícame que es lo que tengo que hacer – El sonrió ampliamente y me llevo de nuevo a la mesa de comedor.
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