—No te enfades conmigo, no quería que te decepcionaras si la prueba era negativa. Había esperado terminar y volver a la cama antes de que despertaras si era negativa —Lo veo luchando por una sonrisa antes de inclinarse para que estemos cara a cara. —La próxima vez no intentes cuidar mis sentimientos y despiértame. No hay secretos entre nosotros, amor —Se acerca y besa mis labios. Me levanta de la camilla, tomando asiento conmigo en su regazo. —Okay, he estado mareada durante un par de días y me vino tarde. —Entonces, ¿podríamos estar esperando un cachorro? Voy a ser papá —No pudo evitar la emoción en su voz. —Por eso no quería decir nada hasta estar segura. Si Maggie vuelve aquí y es negativo, te vas a decepcionar. —Y tú también, lo único que significa es que seguiremos intentándolo,

