—Oh, está bien, entonces no iré, no importa. — ¿Qué tal si salimos esta noche? —Willow, tengo a Gabby y no tengo a nadie para cuidarla, además no estoy de humor para ir a un club. —En primer lugar, me refería a cenar y, en segundo lugar, mi madre la cuidaría en un segundo. Te prometo que te caerá bien mi mamá y que cuidaría de ella excelentemente. Ella se ríe: —Ya conocí a Fern y es maravillosa. La cena suena bien, siempre y cuando tu madre cuide a Gabby. —Bueno, me dirijo a la casa y prepararé todo mientras tú y Tracey terminan de tomar su café. Me dirijo hacia la casa de la manada y una vez adentro encuentro a mi madre en la cocina. Ella está más que feliz de pasar tiempo con Gabby y estoy muy feliz de que mi madre tenga una cachorrita. —Mamá, no tienes que contarme si no quieres

