―Ese hombre me da muy mala espina, Rob, no sé por qué, pero tengo el presentimiento de que está obsesionado con Rachel ―le explico, sin apartar la mirada del auto en el que se la llevan―. Siempre está detrás de ella, acosándola, siguiéndola, rondando cerca de Rachel. Incluso, se la pasa metido en casa de sus padres, manipulándolos a su conveniencia con la religión para que ellos digan y hagan lo que él les ordena ―analizo todas las veces en la que lo he encontrado cerca de mi amiga y, llego a la conclusión, de que ese sujeto nunca me ha querido cerca de ella―. Estoy convencida de que ese hombre es la razón por la que los padres de Rachel me detestan. Sé que se ha encargado de meterles ideas negativas sobre mí para que ellos no me quieran cerca de ella e impidan que seamos amigas. Creo que

