Sin contar de su trabajado cuerpo. "Me cortaron la luz", dije apenada, tratando de esconderme detrás de un libro, pero él lo bajó lentamente con su mano derecha. "¿Qué pasó?" preguntó, mirándome. "No pude pagar la última cuota", respondí, mirando hacia afuera. "Ya veré qué haré", añadí, y él asintió. "Conéctate con la biblioteca", sugirió Emmanuel. Yo lo miré curiosa. "¿Y cómo hago eso? Es decir, no quiero molestar", respondí. “Además… hoy un autor me reclamó por… usar la imagen de pinterest en mi libro, el también la tiene y… me ofreció dinero”. "Usa una larga extensión y ya", murmuró, y yo negué. "No quiero molestar", insistí. "Es mi biblioteca, hazlo, no me afecta. Tienes un departamento pequeño y, ¿qué me va a afectar que uses tres cosas más? Yo apenas uso energía en esta bibli

