Jake se vistió con la mejor pinta que tenía, o bueno…la que él consideraba que era la mejor pinta que tenía, y tras perfumarse y mirarse varias veces por el espejo de cuerpo completo, salió de su habitación, encontrándose con las miradas curiosas de Wayne y Colette. -¿Y a dónde vas tan guapo si se puede saber? – preguntó Colette. -Sí, eso ¿A dónde vas? – preguntó Wayne. -No es incumbencia de ustedes – respondió Jake con cara de pocos amigos. -Claro que es de nuestra incumbencia, nosotros estamos a cargo de ti hasta que tengas 18, así que si te pasa algo, se nos vendrá encima la ley – replicó Wayne, cruzándose de brazos y mirándolo con diversión –. Dime ¿irás a alguna cita con alguno de tus novios? -¿Novios? j***r ¿¡Cuántas veces debo decirte que no soy gay!? – exclamó Jake, empezando

