Connor. Me dejo caer en el sofá de mi sala y agarro mi teléfono, decido encenderlo mientras pienso en la tremenda noche que he tenido. Caroline me besó… Se siente raro besar a tu ex. Es como un sentimiento antiguo, conocido, familiar y sin duda excitante, pero desagradable luego de pensármelo. ¿Por qué terminé con ella? Porque no hacía más que hablar de ropa, zapatos, ropa, dinero, ropa, viajes y ropa. Tan vacía como una caja de embalaje esperando a ser usada. “Un mensaje de voz” frunzo el ceño mientras me llevo el móvil al oído para escuchar el mensaje. - Connor so-soy yo, Charlie. Es… no me siento bien. Llámame cuando escuches esto. ¿Sí? – solloza. – Por favor… Abro la boca y de inmediato veo la hora del mensaje. Diez cincuenta y dos. Veo la hora en mi reloj de puls

