Connor. El toque de la campana que da inicio a la siguiente clase me hace sobresaltar en mi asiento. Cinco minutos llevo aquí, si no menos. No puedo quedarme mucho porque debo estar en la universidad a medio día. Simplemente he venido a revisar algunos expedientes y a organizar bien mis horarios. La puerta de mi salón se abre y me volteo a mirar a los importunos que no saben tocar. Abro la boca por la sorpresa cuando veo Charlotte Rockwell y otra chica entrando al salón. La otra chica, una rubia bajita, viene llorando, envuelta en un afectuoso abrazo por parte de Charlotte. Trago saliva y les indico que tomen asiento. Cierro la puerta tras ellas. Charlotte le habla algo a la otra chica al oído y ambas sonríen. La rubia tiene una mirada perdida y triste, ha llorado mucho y aún no

