Connor. - Connor… ¡Connor! - ¿Qué? – respondo con un gruñido de fastidio. Chris me mira con ojos como rendijas. - Estás en las nubes hoy. ¿Qué pasa contigo? Llevo media hora explicándote lo que tomarán a prueba en mi examen la semana que viene, y no estás escuchándome – reclama, visiblemente molesto. - Claro que estoy escuchándote – miento. - Mientes del asco. - Perdón – suelto un suspiro de frustración, y fijo mi vista en el plato de comida que tengo frente a mí. Ni siquiera tengo hambre. Mi ganas de todo salieron corriendo, tal y como lo hizo Charlie luego de decirle que no podía seguir con ella. Creí, sinceramente, que ella pediría razones, que haría un berrinche, que quebraría en llanto o que intentaría convencerme de que podíamos arregla

