Connor. Los primeros rayos de sol se filtran por la ventana de mi cuarto. Intento acomodarme pero el dolor de mi cuello es terrible. Con un quejido me incorporo y miro a mí alrededor. Tres tazas de café descansan en mi buró, hay dos libros abiertos a mi lado en la cama y mi cuaderno con anotaciones está en el piso. Me siento agotado, mi cabeza está ardiendo y tengo una molestia en la garganta. Justo cuando menos necesito gripa, ésta viene a mí. Era lo único que me faltaba, estar resfriado, y sentirme decaído. Luego de darme un baño y desayunar, cojo mi móvil y marco el número de Charlie. No quiero parecer controlador, ni mucho menos, solo quiero asegurarme de que esté bien. ‘Buzón de voz’ Mi estómago da un vuelco, e intento hacer a un lado todos las conclusiones

