Capítulo 17 La Loba Blanca

1122 Words
Blade asintió, reconociendo la dificultad de la situación. —Tienes razón. No podemos hacerlo de manera impulsiva. Debemos acercarnos a ella de una forma que no levante sospechas. Podemos usar a Ambrosía, ella es una chica. Creo que sería más fácil. Me dejé caer en una silla, sintiendo el peso del mundo sobre mis hombros. —Necesitamos ganarnos su confianza. Si podemos acercarnos a ella de manera natural, sacarla de aquí sin necesidad de fuerza bruta. Blade se detuvo en su caminata y me miró con preocupación. —Eso suena más a mí, Marcus. Siento que te desconozco. ¿Qué te está pasando? —Calla idiota, estoy pensando. —Volviste. — Blade sonrió y golpeó la cama con sus manos. —Vamos a idear un plan. Necesitamos ser precisos y cuidadosos. Esto se está poniendo interesante. — Junto sus manos emocionado de mi mala suerte. La noche avanzaba lentamente, y cada segundo que pasaba se sentía eterno, mi cabeza estaba llena de preguntas, y yo solo quería volver a ver a esa pequeña. — Atina —su nombre en mis labios dejaba un pequeño cosquilleo. Mientras el silencio de la noche envolvía el entorno, mis pensamientos se arremolinaban en torno a ella. Atina no era solo una niña cualquiera; había algo en su esencia que me llamaba poderosamente. Su presencia despertaba en mí una mezcla de emociones y deseos que nunca antes había experimentado. El simple hecho de pronunciar su nombre me llenaba de un anhelo inexplicable, un deseo profundo de protegerla y entenderla. Así, mientras la noche se alargaba, Blade y yo comenzamos a trazar nuestro próximo movimiento. La misión seguía siendo nuestra prioridad, pero ahora sabíamos que había algo más grande en juego. Proteger a mi pequeña loba blanca. —¿Qué está pasando? —pregunto Blade, mientras nos acercábamos a la cafetería para desayunar. Estábamos muertos de hambre después de nuestro plan para sacar a Atina de estas tierras, antes de que fueran atacadas. Blade, con su característico aire de curiosidad, se adelantó para hablar con los chicos que también habían estado con nosotros en el bosque. —Es sobre la loba blanca —dijo uno de ellos en un tono conspirativo, mientras miraba a su alrededor para asegurarse de que nadie más estuviera escuchando. —¿La loba blanca? —repetí, tratando de sonar normal, pero aquello no me gustaba para nada. Si mi hermosa loba blanca estaba en la mira de todos, se nos haría difícil sacarla de aquí. Todo lo que estaba pasando estaba complicando la misión. El chico asintió con seriedad. —Sí, la leyenda dice que una loba blanca aparece en los bosques durante la luna llena. Se supone que es un espíritu guardián o un presagio de algo grande que está por suceder. Otro de los chicos, con una expresión más sombría, intervino. —La leyenda habla del demonio n***o y sus portadores del destino. Se dice que donde aparece la loba blanca y el demonio n***o se teñirá de rojo la luna, y las noches se volverán eternas. Había escuchado a mi padre mencionar algo sobre una profecía en el pasado, pero nunca le había prestado mucha atención. Atina era una loba blanca, aunque no estaba seguro de que ella fuera la loba de la leyenda ni de que ella fuera mi tua cantante. Mientras procesaba esta información, sentí una mezcla de preocupación y curiosidad. ¿Podría Atina ser realmente la loba de la profecía? Y si era así, ¿qué significaba eso para nosotros? ¿Qué significaba para mí? —¿Qué más saben sobre esta profecía? —pregunté, intentando sonar casual, pero mi interés era evidente. El primer chico miró a su alrededor antes de responder en voz baja. —Dicen que los lobos blancos y el demonio n***o con sus alas enormes son parte de una antigua profecía. Hace miles de años se desato una de las peores guerras que ha tenido la tierra. Gracias a que una loba se imprimió del demonio, la profecía fue sellada temporalmente, y ambos desaparecieron. La leyenda dice que la loba blanca y el demonio n***o compartieron un vínculo tan fuerte que sus destinos se entrelazaron. Este vínculo fue lo único que evitó la destrucción total y permitió que la paz se restableciera, aunque de forma temporal. Los lobos blancos son guardianes del equilibrio, mientras que el demonio n***o trae caos y destrucción. Se cuenta que cuando todos ellos se reúnen, algo monumental está por suceder, algo que cambiará el destino de todos. Blade frunció el ceño, intrigado. —¿Y por qué todos están hablando de eso ahora? Otro de los chicos se inclinó hacia nosotros, bajando la voz. —Porque alguien afirma haberla visto en el bosque. Nos quedamos en silencio por un momento, intercambiando miradas de complicidad y preocupación. Sabíamos que aquella loba blanca existía, pero la idea de que alguien más la hubiera visto complicaba las cosas. Los guardias aún seguían afuera, patrullando el área. Aunque no nos hubieran dicho nada directamente, sabíamos que no podíamos hablar sobre lo sucedido, habíamos estado allí y que seríamos los principales sospechosos si todos hablaban sobre la loba. Uno de los chicos carraspeó, rompiendo el incómodo silencio. —Tenemos que ser cuidadosos. Si los guardias se enteran de lo que se habla estaremos en problemas. —¿Quién dice que la vio? —pregunté, mi voz apenas un susurro. —¿Por qué estaremos en problemas? —Pregunto uno de los chicos. Él no había estado en el bosque, él no había visto la loba. —Las chicas que llegaron con ustedes, creo que ataco a una de sus compañeras y está en el hospital. —respondió el primer chico—. Dijeron que vieron a la loba blanca camino a las cuevas, sus ojos brillando como llamas. No pudieron dormir en toda la noche y han intentado visitar a su amiga. —Pero qué bocazas. —se quejó Blade, frunciendo el ceño. —¿Ustedes estuvieron ahí? ¿Es verdad entonces? —preguntaba el chico, con los ojos muy abiertos. Blade y yo intercambiamos una mirada rápida. —Sí, estuvimos allí —admitió uno de los que nos acompañó, intentando mantener la voz calmada añadió. — Vimos a la loba blanca, pero no es lo que todos piensan. Creemos que solo es una pequeña, ya que no tiene el tamaño de un lobo normal. El chico lo miró con escepticismo. —Pero si atacó a una de las chicas, ¿cómo pueden estar seguro de que es una pequeña? —Porque vimos lo que pasó —respondió Blade, su tono firme. — Nosotros estuvimos ahí, solo es una pequeña loba. —Puede ser la princesa de la manada del sur.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD