Se acabo

1916 Words

Camila había empacado lo esencial la noche anterior. Ahora, con una pequeña maleta a su lado, repasó el lugar por última vez. Las paredes, decoradas con lujos que siempre habían sido para aparentar; el salón principal, donde Sebastián la había dejado en ridículo tantas veces; el dormitorio, donde su amor propio había sido pisoteado una y otra vez. Todo parecía aún más vacío que antes, como si la mansión supiera que su dueña finalmente se marchaba. Se detuvo frente al gran ventanal del salón. Desde allí podía ver el jardín que alguna vez había soñado transformar en un espacio cálido, con flores de colores vivos. Pero Sebastián nunca permitió que sus ideas tomaran forma. Apenas comenzó con la tarea la pisoteo de mil maneras. Ese pensamiento la hizo sonreír con tristeza. — Es curioso cómo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD