Dos meses habían pasado desde que Alex me pidió que saliéramos y no podría estar más feliz desde la rica comida que prepara, hasta las largas charlas de nuestras vidas, descubrí que su mamá ahora mismo estaba de viaje por todo el mundo con su papá, su hermano de dieciséis años vivía con su hermana en la ciudad donde ellos crecieron y que su hermana estaba a un paso de terminar la universidad, ellos no se tenían que preocupar por nada porque Alex pagaba todo, me hace recordar a que yo nunca le pagaría ni una paleta a mis primas, las veo una sola vez al año, pero es suficiente para odiarlas el resto de mi vida, su lengua habla más de lo que su cerebro piensa. Alex se vino a vivir prácticamente a mi departamento con Kai, lo confirma el monto de su ropa que hay en una esquina de mi closet, l

