Capítulo III La Elección de los 15.

1491 Words
Eventos extraños sucedían, eran las 8:00 p.m. cuando el Dr, Alvarado, llegaba a casa para organizar sus ideas, cenó y mientras revisaba sus apuntes comenzó a escuchar una serie de risas de niños, y vio pasar una sombra por la ventana asustado y con temor oyó varios golpes a la puerta, su perro, un pastor alemán marrón y fuerte como una montaña, comenzó a ladrar y a chillar, Alvarado se puso de pie y tomo un manduco que tenía dentro del armario y con mucho cuidado se fue acercando a la puerta de entrada y con rabia la abrió e intento golpear al intruso: - Cuidado soy yo Vatimo. -Lo lamento pensé que eras un ladrón he tenido un día muy pesado dijo Alvarado. ¿tu camioneta donde esta? - Me quede accidentado, al parecer la batería se agotó y se me apagó, me acerque para ver si tú me ayudabas ya que allí están todos los equipos que necesito para nuestra investigación. Dijo Vatimo - Ah bueno está bien déjame colocarme los zapatos, y buscar los cables auxiliares, espérame en la cochera voy para allá. Vatimo caminaba hacia la cochera y sintió que alguien lo seguía y del miedo aceleró y entre más rápido iba más presentía los pasos y los murmullos alcanzándolo, volteó y al lado del árbol que estaba cerca de la casa se encontraba parada la misma mujer que había visto María Angelina en el pasillo, de la Universidad esa tarde, apuntando hacia el oeste y acercándose hacia él, en señal amenazadora. Vatimo, acobardado, corrió como un loco y se refugió en la puerta de la cochera. Mientras tanto, Alvarado lo toco por la espalda y Vatimo, brincó de susto y grito: - Ay madre mía de mi corazón… Alvarado sonrió y le pregunto con cierta ironía -¿Sucedió algo?, te toqué y casi te desmayas además estas pálido y muy nervioso -No. No te preocupes fue la imaginación me jugó una mala pasada.- Respondio Vatimo- Alvarado encendió el auto, se subieron y salieron. En el camino se encontraron el río, llamado Jezrel donde se hacían los sacrificios estaba crecido y sucio, los sonidos de los grillos y las ranas comenzaron a sonar cada vez más fuertes. El fondo del bosque un grito de una mujer se escuchó y Vatimo y preguntó: -¿Escuchaste eso?… - Sí pero no te preocupes, muchas veces he pasado por aquí y siempre he escuchado el mismo grito, la primera vez que estuve aquí yo también me asusté, y me bajé camine unos cuantos metros y no vi a nadie e. Indagando, concluí que debe ser el espíritu de una de las víctimas. Sé que una mujer con un niño desaparecieron por estos lados, el Niño según he documentado se ahogó, aunque su cuerpo nunca lo encontraron y la mujer se ahorcó frente al árbol que está a la orilla del río. - Uy que historia más salvaje. -Respondió Vatimo-. -Además a unos cuantos metros de aquí está la hacienda en la que pronto vamos a trabajar, en sus terrenos aledaños se encuentra el cementerio, Municipal, como imaginaran este es parte de estas tierras y pertenecían a luzbel y que como sabrás ahora pertenecen al Estado. Vatimo asintió la cabeza en señal de aprobación y para evitar demostrar su miedo cerro los ojos y comentó: - Vamos a buscare la mio camioneta la mayoría de los compañeros deben estar por llegare a tua casa y no es prudente hacerlos esperare fuera. - Tienes razón llegaran a las nueve y ya son las 8:30 p.m. además hace mucho frío y no quiero que te resfríe- sonrió levemente Alvarado Llegaron al sitio y como el destino es caprichoso, las almas y los animales comenzaron a hacerse sentir, de nuevo, al fondo los peros ladraban y aullaban, Vatimo, tembloroso y mirando hacia los lados tomo los cables auxiliares y los colocó en los bornes de la batería de Alvarado, subió a su camioneta y en segundos prendió, recogieron todo y en menos de lo que brinca un sapo salieron a la residencia de Alvarado para el tan afamado encuentro. Eran ya las 9:00 p.m. cuando llegaron Alvarado y Vatimo y en la puerta ya estaba Cruel, Dominitrio, Belmonte y Matarazi sólo faltaba María Angelina, en el camino venía alguien que se acercaba a la casa… Era Javier de la Fuente el estudiante de periodismo invitado por Alvarado. -Y ese ¿Quién lo invito? - pregunto Cruel- -Yo… Replicó Alvarado…está mañana lo invite y le pedí que viniera lo vamos a necesitar. - Bueno pues… -dijo con ironía- lo elegiste sin consultarnos y ahora lo invitas y no nos dices nada oye así no se hacen las cosas. se suponía que sólo nos íbamos a reunir a discutir los perfiles de los candidatos y a planificar las actividades pendientes- replico Crue-.l - Lamento lo sucedido, no ocurrirá de nuevo, mi intención es que la investigación se desarrolle lo mejor posible y pensé que un asistente que nos ayudara a todos sería lo ideal, pues además revise su expediente y es el primero en su clase. Bien podría ayudarnos a documentar e incluso redactar artículos. - Viéndole desde esa óptica no me parece mal – dijo matarazi- que mejor que un periodista y estudiante de nuestra universidad para detallar las anécdotas, por mí que se quede, no tengo inconveniente… - Bono no tengo dudas bienvenute al equipo bambino- replicó Vatimo. -Gracias a todos por la oportunidad espero no defraudarlo- respondió Javier-. - Bueno, pasemos entonces a tomar un café caliente y unas migas de pan mientras esperamos a María Angelina, es raro que no haya llegado suele ser muy puntual- Afirmo Alvarado. Mientras tanto en la carretera venía María Angelina, buscando explicación lógica a su experiencia vivida, cerró momentáneamente los ojos y durante unos segundos pensó que tal vez ella había sido presa de sus nervios y por lo tanto, alucinó la conversación con aquella mujer, recordó que en su guantera había una caja de cigarros, que tenía tiempo allí, pues luchaba para dejarlo, pero su fuerza de voluntad, a diferencia de otras ocasiones, no venció, y tomando uno lo encendió llevándola a su boca. Era una noche fría y llovía torrencialmente, a la orilla de la carretera observó que un niño de unos sietes años caminaba, y con incertidumbre se detuvo. Viéndole mojado y sólo le pregunto con preocupación: -Hola Niño… ¿Qué haces tan tarde por aquí? Tus padres dónde están… sube a la camioneta tengo unas galletas de chocolate y soda... ¿quieres un vaso? o sólo deseas agua El niño cargaba en su mano un carrito de carreras y abrazaba un peluche rosado y lloraba desconsoladamente, sólo decía que quería a su mama. En su desconsuelo comenzó a agitarse y a golpearse contra el vidrio, la Medium asustada revisó si entre su cartera tendría algún calmante o un caramelo para dárselo, tomo el agua y cuando volteo para suministrárselo en el asiento donde iba el jovencito estaba el carrito y el peluche, este había desaparecido… Cerca de las 9:30 de la noche llegó la María Angelina, desconcertada y nerviosas, toco la puerta con desespero y entró pálida como un papel, desesperada abrazó a Alvarado y con la voz quebradiza comentó lo sucedido. La Dra. Belmonte y los doctores. Dominitrio y Matarazi la veían con incredulidad, pero Vatimo y el Dr. Cruel escuchaban con preocupación los relatos de la Medium. Dominitrio, el neurólogo, concluyó apriori que María Angelina desarrollaba una crisis neurológica, que podría alterar sus nervios. Por su parte, Belmonte creía que ella estaría presentando un cuadro clínico de delirio por el temor que hay en el ambiente, pero ambos como médicos coincidirían en una cosa; la patológico exhibida por la paciente tenía muchísimo que ver con las historias comentadas durante el día anterior. Entre escuchar a María Angelina, organizar la agenda y los expedientes la reunión pautada a las 9:00 inicio a las 11, durante toda la noche eligieron los 14 Nombres que los acompañaría, los candidatos asignados son los siguientes: los hermanos Frank y Johan Gutenberg de Alemania. Estudiantes de Ingeniería, llegado a esta Universidad por intercambio estudiantil con la Universidad de Frankfurt. El mexicano, Andrés Garcia, Estudiante de Medicina. La española Diana Picaso, Estudiante de Física. El c***o, Liu Lee Xao, estudiante Ingeniería mecánica. La brasileña Paulina Careca, estudiante de psicología. La francesa El Elinora Zidane, estudiante de periodismo. Los afrodescendientes norteamericanos Donald Simoms, estudiante de historia. Julia Smith, estudiante de letras y los paisanos de estas tierras nacidos aquí José Castro, estudiante de educación. Alberto Contreras, estudiante de Leyes. Y las inseparables amigas Carolina Rojas, Eloisa Martínez y Emili Arteaga. estudiantes de Filosofía. Una vez acordado el Listado el grupo de profesionales y Javier se retiraron a sus casas con más dudas que certezas encontradas, eran las cinco de la mañana cuando terminaron de planificar las actividades y de estudiar y de desarrollar todas las propuestas
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