—¡Vaya! Esto huele delicioso—Mike entró en la cocina, luciendo fresco y descansado. Iba con un nuevo look vaquero, con camisa de cuadros azules y una hebilla del cinturón bastante grande, se veía bien en realidad, todo un vaquero aunque esta no era la granja que esperábamos y menos mal, porque si hubiese sido la granja que imaginábamos su atuendo no hubiese servido para mucho. Se sentó en el primer lugar vacío que consiguió en la mesa y el resto de los adultos, le tendieron los distintos platos para que se sirviera, esperábamos estar completos antes de empezar a servirnos. —Los chicos de verdad se lucieron—dijo Ameth sonriéndonos. Y los vimos llenar sus platos con la comida que fue un infierno preparar. El dolor de cabeza me estaba volviendo loca, Unam vomitó varias veces y Enrique se

