Yen Estaba a un lado de su cama mis lagrimas resbalaban por la cara, mientras lo veía ahí tirado totalmente inmóvil y conectado a un respirador, el doctor no ayudaba mucho con solo decir que puede quedar así; semanas, meses o años, no me gustaría verlo asi siempre, el necesita ver crecer a este bebe, yo lo necesito....nosotros lo necesitamos y no se que haría si el no regresa a mi lado. —Miguel, amor, te necesitamos—Mencione con la voz entre cortada—.Vamos, amor despierta. Las lagrimas siguieron saliendo sin control alguno, cuando iba a continuar hablando, la puerta de la habitación se abrió dejando ver a la chica que estaba junto a Bastian hace unas horas. —¡Oh!, perdón, no sabia que estabas aquí—Comento y yo negué. —Tranquila, sigue—Comente. Ella dudo si hacerlo o no, pero a

