Andrew la llevo a la habitación, deseaba tenerla consigo aquella noche, no había nada que no haría por ella, le pondría el mundo entero a sus pies, hermosa, dulce, angelical, pero al mismo tiempo la mujer más seductora sin siquiera imaginarlo. ¿Que me has hecho Angela? Pensaba Andrew que ya no tenía la fuerza para alejarse de ella, no lograba conciliar el sueño al preocuparse por ella cada noche. La piel del cuello de Angela se erizaba por completo, algo que era tan llamativo para Andrew, ver como su simple aliento la hacía estremecer. — A.. Andrew!! Decía ella con voz entre cortada mientras él resoplaba en su cuello, espalda, hombro, era como derretirse ante las caricias que Andrew le hacía, esa voz lo excitaba, lo hacía convertirse en una bestia, en llenarse de deseo por la excitac

