Angela había despertado al día siguiente con un dolor en su barriga. Era extraño, siempre había sido bastante saludable, pero aquella mañana un dolor en su vientre se había alojado y le impidió durante varias horas estar en paz. Más que el dolor era un sentimiento, algo extraño, era como si algo fuese a suceder, un mal presentimiento quizá, estaba nerviosa, sudaba, así que decidió ir al médico para una revisión, tomando el día libre de su trabajo. — Parece que todo está bien mi querida niña, quizá solo sea un malestar pasajero, ve a casa a descansar, y si el malestar persiste, te veré mañana. El médico dejaba claro que no había nada mal en Angela, solo necesitaba descansar, pensó que tal vez no era tan extraño, tuvo un fin de semana maravilloso con Andrew, el médico tendría razón, solo

