Capítulo 6 —Me tenías preocupado... Narrador: Nadia salió del salón privado con el estómago revuelto, sintiendo el peso de la mirada de Massimo aún clavada en su piel. Caminó con pasos rápidos hacia la cocina, dejando caer la libreta sobre la mesa de trabajo sin siquiera mirar a Darío. —Aquí están los pedidos —murmuró con voz tensa. Darío, que estaba organizando los platos en la parrilla, levantó la vista y frunció el ceño. —¿Te pasa algo? —No… solo necesito un minuto. —Antes de que pudiera responderle, Nadia ya había salido de la cocina y se dirigía al baño. Entró apresurada y cerró la puerta tras de sí, apoyándose contra la madera con el corazón desbocado. —Mie*rda, mie*rda, mie*rda. Había pasado demasiado rápido, pero cada detalle seguía vibrando en su memoria: el roce de sus ded

