Cada uno de los miembros de mi familia acepto ser entrenado en defensa personal, y tenemos la mejor maestra en ello. Veo a mi mamá preparar su chaleco, su arma, camina observando que cada uno tenga todo lo necesario para protección y comunicación. Parece como si nunca haya perdido la memoria. — ¿ Ma ? — ¿ Si hija ? — ¿ Estas segura que no recuperaste la memoria ? - Ella me mira extraño. - — No. Y lo sabes. — Es que todo esto. - Señalo el lugar que parece una guarida secreta. - — Creo que lo hago de memoria. Mi papá llega a nuestro lado nos pide que nos reunamos, comienza a explicar con detalle lo que mamá había dicho hace instantes pero agrego cosas muy importantes como por ejemplo nunca estar solos. Si vemos algo sospechoso reportarlo enseguida. Después de terminar

