Anoche después de pedirle a Nat que me deje solo por un minuto me metí a duchar, pude calmarme y al salir a la habitación me encuentro con que mi esposa no está. Me visto lo más rápido posible y salgo a buscarla pero o sorpresa que me llevo, nadie que pertenece a mi familia está en casa. Uno de los guardias me dijo que los vio meter bolsos al auto y salir de prisa. Tomo el celular marco el número de mi esposa para saber donde están pero no responde. — Hola pa. — Me acomodo en el sofá de la sala. — — Hola hijo. ¿Dónde están ? — Misha no responde, escucho susurros. Reconozco la voz de Alice. — Hijo ¿Dime donde están. ? — Pa. Perdón, pero ma no quiere que te diga. — ¿ Están donde Tessa ? — Ssii pa. — Es la dulce voz de mi hija. — Pero de mi no te enteraste papá. — Dice en voz baja. —

