Salí de la oficina y entré en el ascensor, antes de que las puertas se cerraran vi como el señor Orang corría hacia mí. - ¡APRIL! ¡APRIL! Espera - gritaba mientras corría -¡APRIL! Lo ignoré y las puertas se estaban terminando de cerrar, pero su mano logró detenerlas. Y entró en el ascensor, fue lo más rápido y ágil que había visto, las puertas se cerraron y lo tenía frente a mí. En una acción rápida me apoyó en la pared trasera del ascensor sus manos estaban en mis mejillas y me besó, mis labios encajaban perfectamente con los de él, fue un beso lento y amoroso, sin embargo yo no le correspondí, eso no era correcto, se separó de mí con el ceño fruncido. - ¿por qué no me besas? No... ¿no te gusto? - No es eso es que... No es correcto, eres mi jefe y no

