- La señorita Sanz te entregará la agenda del señor Orang y te mostrará tu oficina - dijo el señor Codrick.
Una chica alta de ojos zarcos, cabello color caramelo, con un vestido rojo que le llegaba a la mitad de las piernas el cual le hacía notar sus perfectas curvas entró por la puerta con una espléndida sonrisa.
- ¡Hola April! Soy Valentina Sanz, ven te mostraré tu oficina seguidme.
Me levante del sillón le Sonreí al señor Codrick y fui tras Valentina.
- mira ésta es la agenda del señor Orang, espero tengas buena letra - dijo entregándomela - y esta... - dijo abriendo una puerta - es tu oficina, la puedes decorar a tu gusto y organizarla como quieras - sonrió - tienes que ir a la oficina del señor Orang y presentarte como su asistente personal ¿de acuerdo? - asentí
- gracias, dejo mis cosas aquí e iré donde el señor Orang.
Puse mi bolso sobre el escritorio, me retoqué el maquillaje y me pasé las manos por mi cabello tratando de arreglarlo un poco, suspiré y me dirigí a la oficina del señor Orang.
Toqué 2 veces la puerta y escuché un "adelante"
Entré en la oficina y vi al señor Orang tras su escritorio observando una serie de papeles.
- Hola s... Señor Orang - cancanee - s... Soy su nueva asistente personal April Gruhin - dije tratando de sonreír
El señor Orang alzó la vista y frunció el ceño
- Tu cabello... -- dijo sorprendido - ¿qué no era lacio? – dijo con expresión seria
- Eh... No, este es mi cabello natural, la vez anterior lo tenía cepillado y planchado - dije mirándolo a los ojos.
- Ya... - dijo - puedo... ¿Puedo tocarlo?
Me sorprendí al oír estas palabras, ¿quería tocar mi cabello? vengo a presentarme como su asistente y ¿quiere tocar mi cabello?
- Ah... Si - él se levantó de su silla y se acercó a mí un poco dudoso, cuando estábamos de frente acercó su mano a mi cabello, lo tocaba y se veía como un niño con un nuevo juguete estaba realmente fascinado yo lo miraba un poco confundida por lo que hacía.
- es... Es muy suave - dijo sonriendo, oh vaya si sabe sonreír - aparte de ti, solo he conocido a una sola persona con el cabello así, es... Raro - me miró a los ojos y así nos quedamos por un largo tiempo, me sudaban las manos, tenerlo tan cerca me ponía inquieta - tus ojos, son... Distintos, no son solo verdes, es un verde profundo, me desconcentras - rápidamente aparté mi mirada dando un paso atrás y rascando la paste lateral de mi nariz - eh... Este es el horario del color de vestidos que traerás en la semana, la línea 1 es la que comunica mi teléfono con el tuyo - dijo cambiando de tema - antes de pasarme una llamada debes consultarme ¿entendido? – Asentí - Bien, no me gusta el café, NUNCA me traigas café, tengo una reunión para la otra semana... - me miró y frunció el ceño - ¿no estas anotando en la agenda?
- ¡Oh! Lo siento - cogí la agenda con un bolígrafo y empecé a escribir todo lo que él decía.
- Tengo una reunión para el miércoles de la otra semana a las 7:00am. Tienes que estar ahí y anotar cualquier evento que se presente... - la puerta se abrió y entró una pelinegra, con un increíble cuerpo (era obvio que era operada) tenía unos vaqueros y una blusa que le dejaba ver demasiado sus senos; entró y tras ella estaba la morena nerviosa
- Señor Orang, lo siento ella entró así yo... No la pude detener
El señor Orang la miró y le hizo un seña para que se callara - tranquila - le dijo a la morena - puedes retirarte La pelinegra corrió hacia el señor Orang y se le lanzó encima besándolo, yo hice un gesto de asco.
El señor Orang la separó rápidamente, yo solo lo miré y dije - permiso - caminé hacia la puerta y salí lo más rápido que pude hacia mi oficina, estaba totalmente asqueada ante tal escena, ella lo... Beso frente a mí y lo peor es que de cierto modo sentí una punzada de celos, Daba vueltas y vueltas en mí oficina ¿se siguieron besando? ¿Es su esposa? No, no, no April es tu jefe eso no te debe importar, me senté intentando calmarme
"April Gruhin deja tus celos absurdos, sé profesional, él no es nada más que tu jefe" - me repetía varias veces.
Sonó el teléfono de mi mesa, después de 2 timbrazos lo cogí
- April, a mi oficina, ahora - dijo el señor Orang y colgó
Yo me quedé helada mirando el teléfono un rato y lo volví a poner en su lugar, osea ni un ¿por favor? Pero ¿quién se cree éste para hablarme así? Volvió a sonar el teléfono
- Sigo esperando April - insistió el señor Orang
- Ya... Ya voy - dije y colgué