El aire quemaba y mi garganta se sentía más pequeña. Levanté mi vista y vi a los ojos de Katerina, parecía el diablo mismo, mis pies dejaron de tocar el piso, sentí que iba a morir, nunca tuve tanto miedo como hasta ahora, todavía no me recuperaba de una cuando ya estaba en otro problema. Abruptamente sentí como me soltaba y caía al piso, al mismo tiempo que Vlad se lanzaba contra ella y la sostenía del cabello. Katerina chillo de dolor, pero aun así Vlad no tuvo compasión y la arrastró al interior del castillo, lo seguí a paso lento, ya que todavía no me terminaba de recuperar de todo lo que paso hace menos de 5 minutos. Bajo los calabozos y la arrojó adentro de uno. Volvió su vista hacia mí y me miro enojado. Se fue dejándome ahí sintiéndome mal y adolorida. Qué clase de hombre era e

