Capitulo 12

809 Words
Al otro día desperté sola en la habitación de Vlad, tenía esperanza que lo que había pasado anoche era solo un sueño, pero al levantar la cobija comprobé que todo fue real, mi cuerpo se perdió desnudo. Me levanté con un pequeño dolor en mi entrepierna, tenía moretones en todo el cuerpo, no sé en qué momento me había quedado dormida y ni que había pasado después. Con pesar baje a desayunar y ahí estaba mi lindo marido con su zorra sentada en mi lugar. -Buenos días- dije de mala gana. -Buenos días- contestaron ambos. -Toma asiento tu desayuno ya casi está listo- dijo Drácula tomando de su Copa, aun no me acostumbraba a verlo tomar sangre. -Esta noche tengo una reunión con el consejo así que te pido que me acompañes, como mi esposa, es tu deber asistir- - ¿Yo también puedo ir? - Hablo Katerina muy emocionada, cuando el cambio su expresión ella tosió falsamente y corrigió lo que dijo -Como la dama de compañía de tu esposa, puedo asistir- Vlad soltó un bufido -Esta bien, si arruinas esta oportunidad que te doy te echare de mi casa- -Claro que si Vlad, sabes que no te decepcionaría nunca- se levantó de la mesa y le dio un beso en la mejilla que tomo desprevenido a mi esposo -Pero no tengo nada decente que usar esta noche, tengo que ir a comprar algo- y sin más salió corriendo. Drácula soltó una carcajada sin gracia -Tu no irás a comprar nada- negué -Como gustes- nos vemos esta noche tomo las últimas gotas de sangre de su vaso y se fue. * --- * Nos encontramos en la entrada de un lujoso castillo, más grande y al parecer más antiguo que el de Vlad. Había cientos de vampiros en la entrada, ¿Cómo lo supe? Fácil la mayoría de los vampiros parece no tener alma, su mirada es vacía. Al pasar por las grandes puertas que había en la entrada, pude observar que varios arlequines se encontraban encima de un pequeño escenario casa uno, del techo pendía bailarinas, sus miradas eran muy penetrantes. Cuando Vlad hizo acto de presencia todo quedó en absoluto silencio y todos retrocedieron formando una clase de pasillo entre la multitud, al ir atravesando el salón la gente hacia una pequeña reverencia. Yo los miraba con asombro mientras Vlad y Katerina los observaban con arrogancia. Al llegar al otro lado del salón un hombre muy alto nos abrió una gran puerta roja, de lo que supuse era roble, tenía un árbol muy grande tallado en la madera y en cada fruto del árbol estaba escrito un nombre, el de Vlad era el Primero de este salían todos los demás. Vlad se hizo a un lado dándome paso y justo cuando Katerina iba a pasar el sostuvo por el brazo y el susurro -Sabes que solo los miembros del consejo pueden pasar- Ella hizo un puchero de fastidio y volteo a mirarme -Pero tu mujercita no es m*****o del consejo- dijo con desagrado. Vlad gruño en respuesta -Si, pero yo mando en el consejo y si quiero que ella entre lo haga, así que ahora lárgate- sin más el paso de largo. Dicho esto, Katerina se hizo una furia por el pasillo. Al entrar a la habitación pude observar a 10 hombres sentados alrededor de una gran mesa con al menos 10 sillas más. Drácula se sentó en la cabeza y me indicó con la cabeza que me sentó a su lado, yo lo hice sin protestar. -Se puso de pie y sin ninguna expresión artículo- Buenas noches estimados caballeros, como lo prometí hace un mes, ahora estoy casado, así que les vuelvo a anunciar como el primer vampiro, mi deber es hacer lo más conveniente para nosotros así que él decidimos apoyar a los Likans un exterminar a los híbridos, esos malditos perros chupa sangre que jamás debieron manchar a ambas clases serán exterminados - Todo se quedó en silencio absoluto, yo por mi parte no entendía un carajo a quienes se referían. -No podemos hacer eso- grito un hombre al otro lado de la mesa -muchos morirán- . Yo te apoyo- grito otro -Debemos terminar con esas abominaciones- grito el hombre que se encuentra a mi lado. -Aún no estás en todo el deber de mandarnos Drácula- volvió a hablar el hombre que había primero asomo sus colmillos con arrogancia -Aún falta una parte del trato y no estoy dispuesto a seguir órdenes, hasta que este no se cumpla, nos prometiste más que un matrimonio- Vlad golpeó la mesa tan fuerte que temí que está se rompiera en dos y grito -Ya hice suficiente casándome la otra parte del trato ya casi está cumplida, así que por el momento esto es lo que haremos, Buenas noches- se giró y tomo mi mano para salir más tranquilo. Sin más salimos de la habitación hacia el gran salón, donde nuevamente éramos el centro de atención, millas de miradas se posaban en Vlad, pero más en mí.
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