18. Las palabras se las lleva el viento Camille —¡Wow! Toda una profesionista. —Mi compañera de habitación acaba de llegar y me hace voltear con su expresión tan efusiva. —¿Me veo bien? —Ella solo asiente. Desde que me mudé a la universidad Deisy ha sido una gran compañera. Sé que le gusta irse de fiestas y en ocasiones no viene a dormir, pero no la juzgo, porque como persona no tengo queja alguna. —Te ves hermosa. Elegante y bella. Me alegra que vayas a iniciar tus prácticas. ¿Verás al hombre? —Hago una mueca picardía con mis labios. Es hora de cumplir mi promesa y voy a su encuentro. —Si, lo veré. —A mi mente viene aquel hermoso día en el parque. Estoy segura que ha sido el día más feliz de mi vida. Me hubiera gustado que esa noche durara para siempre, pero eso no e

