112. DÉJAME SANAR TU CORAZÓN- ¿Lo intentamos? Sonya —¿Y qué pasó? —La cara de ansiedad de mi amiga me hace soltar una ligera risa. —Eres muy curiosa Meghan. —Veo que mi mira con ganas de ahorcarme. —Tu vida es mejor que una novela…pero anda, aún tenemos tiempo, termina de contarme. Me acomodo nuevamente en la silla y sigo con mi relato.: —El ambiente era subyugante, y en cierto momento me invitó a bailar... ***** —Sonya…¿Me concedes este baile? Sus palabras son propias y cuidadas, pero aún así, me pongo de pie. El alcohol ingerido comenzaba a relajarme y sabía que era peligroso, pero aunque pude retirarme, no lo hice. Mientras me tomaba en brazos para seguir la música, me sentía como en una burbuja, libre de cualquier preocupación. No supe en que momento, sus manos abraz

