Alexa llega a la oficina temprano, quiere volver a retomar la conversación con Daniel, ella necesita tener el control de todo, como siempre. Está muy enfadada, pero no lo demuestra, por lo menos delante de nadie, porque ya sabe en los pasos que anda Daniel, otra vez anda detrás de las bragas de esa, si no es que ya se las ha bajado, en mala hora ha salido de la cárcel, piensa que podía haberlo hecho después que se casaran, pero nunca pensó que Daniel cuando la supiera libre iba a ir detrás como un idiota. –Pero bueno, ¿De qué me quejo? Si lo es, es un maldito imbécil. –Piensa en voz alta, pero se recompone, es hora de hacer otra de sus mejores actuaciones, ahora que Daniel está en la oficina, últimamente llega muy temprano y está más centrado, no quiere pensar a que se debe. Sin darle

