Ha pasado casi dos días del s*******o de Daniela, Alexa piensa que ha tenido mucha suerte, estaba muy cerca y en cuanto vio que la ratera metió la mano en el bolso para coger su teléfono, sabía que era ese momento o nunca, así que ya dispuesta con el pañuelo impregnado de Axter[1] fue cuestión de solo segundos para tenerla inconsciente en sus brazos, disimulando la abrazó como si fuera su hija y se la llevó al coche, a partir de ahí todo fue más fácil, la acostó en el maletero, la tapó con una manta y la trajo al sitio donde están ahora, es una nave abandonada a las afueras de nueva York. –Tu solo tienes la culpa de ser la hija de Daniel y de esa ratera, pudiste haber sido mía, ahora estarías en un internado en Suiza en vez de estar aquí secuestrada y abandonada a tu suerte. –Murmura Ale

