Lo que pasa es que me asusté un poco, creí haber visto un ratón, ¡pero era una sombra de un objeto! — el hombre le dice: —¡a no señora Astrid. ¡Aquí no hay ratones ni nada por el estilo, esta casa está muy limpia de plagas! — Astrid le dice un tanto nerviosa y todavía roja: —¡jejejeje sí señor tiene razón. Aquí no hay plagas. ¡Bueno si me disculpa, voy a continuar haciendo mis cosas! — y Astrid continúa haciendo el tiramisú. Luego, Andrés en su habitación está en ser mueble gris con echado boca arriba comiéndose sus bocadillos, y empieza a reírse al acordarse de la reacción de Astrid: —¡jajajaja já esa flacucha si es patética, como se puso cuando me vio, definitivamente, esa es la mujer perfecta para Pierre, para mí no, jamás estaría con una mujer así tan santurrona. ¡Que patética definit

