Andrés muy exaltado y un poco nervioso le gritan a Astrid: — ¡¿QUE TE PASA? ¿Cómo TE A ATREVES A ENTRAR A SI A MI HABITACION?! — Astrid un poco atónita por lo que acaba de ver le dice: — ¡ayy disculpe señor, yo lo estaba llamando, pero como vi que usted no contestaba, decidí tocar la puerta, y dejarle la comida ahí. Pero la puerta se abrió sola, yo lo abrí, ella estaba entre abierta! — Andrés agarra de la mano a Astrid, la mete en la habitación, cierra la puerta, y le dice sujetándola de sus brazos muy fuertemente, acercándola a su cara: — ¡mira tonta, no viste nada, nadie puede saber esto que viste, ok. Esto se va a quedar entre tu yo. Si no guardas este secreto. Hare que te despidan, sea como sea! — Astrid mira Andrés que esta muy exaltado y muy nervioso. Mientras los dos se miran fijam

