Octavio Un año después — Señor Verona, tiene una visita es — duda un poco — la señorita Megan. — De hecho, soy la señora Dorothy — entra Megan a mi oficina, con vestido largo de color azul y una enorme panza — tanto tiempo Octavio, me levanto y voy a su encuentro dándole un fuerte abrazo. — Oh, no te esperaba hasta la próxima semana — digo mientras tomamos asiento — ¿Quieres tomar algo? — No gracias, con respecto a tú pregunta, mi cesaría se adelantó así que decidí llegar antes para preparar todo, sabes que no me gusta dejar mi trabajo a medias. — se acaricia su estómago. Al final nuestras empresas tuvieron la fusión que mi padre esperaba, pero sin la necesidad de una boda de por medio, pero si era un requisito indispensable que yo esté a cargo de la empresa, por ende, volví, pero

