Octavio Hace 2 días que Ana no me dirige la palabra, solo pequeñas monosílabas, no es que antes era una habladora solo que ahora es peor, ni siquiera me mira, ya no me prepara la cena, solo se encierra en su cuarto y esto empieza a molestarme. —¿Qué te pasa? Has estado muy distraído todo el día — me dice Edgar. —Nada— gruñó. — Vamos dímelo, eres mi mejor amigo recuerdas en la buenas y en las malas hasta que la muerte nos separe— dice riendo mi supuesto mejor amigo. — Ves, por eso no se puedo hablar contigo todo lo tomas a chiste— tomo un poco de agua. —Ok, ok, ok no diré más, pero hablando enserio si necesitas algo solo dímelo, no te encierres en tu mundo, no hagas lo de siempre. —¿Qué hago siempre? — digo enojado. — Cargar tu solo con tus problemas y nunca pedir ayuda. Sabes

