Capítulo Veinticuatro Al día siguiente en el trabajo, después de terminar con mi primer proyecto asignado, investigo los hermanos de Max. Supongo que si su tapadera es poco cuidadosa, no los encontraré, pero si es buena o si Max ha sido honesto conmigo sí existirán. Pues sí. Los hermanos y la hermana tienen una consistente presencia online... más que el mismo Max, lo que es un detalle raro si todo resulta ser falso al final. No puedo evitar sentirme aliviada. Una tapadera chapucera significaría decirle adiós al escenario en el que Max no es ningún espía. Otro proyecto recién asignado aterriza en mi buzón de email, y me dedico a él hasta el almuerzo. Consigo terminarlo todo temprano, así que salgo del edificio y me dirijo a casa de Fabio para recibir mi entrenamiento. * * * —Tenemos u

