Capítulo 31

2365 Words

Capítulo Treinta Y Uno Me despierto con el primer rayo de sol que asoma por la ventana del dormitorio de Max. ¿Habré soñado lo de la épica sesión de sexo de anoche? Pues no. Una ligera molestia interna es la prueba de que lo que hicimos fue deliciosamente real. Sonrío como una boba a Max, pero él duerme como un oso hibernando. Un oso hermosísimo, de músculos poderosos, con un pelo que tendría que tener su propia cuenta de i********: y unas pestañas tan pobladas que me hacen preguntarme si no se estará poniendo algún crecepelo ahí. Me muevo lentamente para no despertarle y me levanto, cojo la ropa y encuentro un cuarto de baño al final del pasillo. Qué atento. Me ha dejado un cepillo de dientes nuevo preparado. Mientras me cepillo los dientes y empiezo a vestirme, una idea persistent

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD