CATALINA Al final no sé si es un acto de bondad o una tortura estar en el avión con Dominic y sus hombres. Me alegra estar aquí, poder ir a buscar a Luna. Cuando la encontremos. Enfatizo el cuando, porque no puedo permitirme pensar en otra posibilidad. Solo me reconforta saber que volverá a estar en mis brazos. Después de una larga negociación —y muchos gritos—, Gia logró convencer a Dominic de que yo debía ir. Dijo que no quería que su sobrina quedara traumatizada si un grupo de hombres armados era quien la encontraba, y recalcó que Luna debía tener a su madre presente. Que necesitaba ver a alguien en quien confiara. Sus palabras parecieron golpear fuerte a Dominic. Las líneas de su rostro se tensaron, volviéndose duras, quebradizas, y algo no dicho pasó entre ellos. Aun así, él acept

