Capítulo 38

2025 Words

A continuación la historia de Gia y Sal... GIA  —Dominic. Basta. Estoy bien. Agradezco que el teléfono, y unos cuantos millones de kilómetros, me separen de mi hermano. De lo contrario, probablemente podría darse cuenta de que no estoy bien. O quizá no. No he estado bien desde hace mucho tiempo, y Dominic no parece haberlo notado demasiado. La amargura de esa constatación hace que le dé otro largo sorbo al vodka que llevo más de una hora bebiendo lentamente. —Gia —gruñe Dominic, la voz de mi gemelo tan familiar para mí como la mía—. Los rusos no son nuestros amigos. —No son tus amigos —digo, enfatizando la palabra “tus”—. Pero eso no significa que no sean los míos. Más les vale serlo, después de que rescaté a la hija idiota de su jefe, Stassi, de los irlandeses en Bielorrusia.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD