Por Macarena Nos despertamos cerca del medio día y... llegó el día de mi boda, estaba temblando de emoción, aunque debo confesar que la unión por civil fue mucho más emotiva de lo que esperaba. Fui hasta la casa de mi madre, no sé hace cuanto le digo así al que fue mi hogar desde que recuerdo, debe ser desde el mismo momento que comencé a decirle casa, a la casa de Franco, mi casa. Pasó todo tan rápido, me parece increíble ser esposa de Franco, siendo que lo veía tan lejano, tan inalcanzable. Llegó la maquilladora, la peluquera, la modista, quise salir de la casa de mi madre, más por tradición que por otra cosa, él estaba en la casa de sus padres. Me parece mentira que mi padre me lleve al altar, es lo que siempre soñé. Estamos llegando a la iglesia y luego ya estoy dando mis primero

