NARRA ISHTAR —Muy bien, puedo sentir un latido fuerte y claro—Informó el medico real mientras cerraba los ojos y colocaba tres dedos en mi muñeca, Darian lo observaba con los brazos cruzados atento de a cada una de sus expresiones, su cabello estaba mojado pues acababa de tomar un baño y yo portaba mi larga túnica de seda, era una tela delgada con la que se podía dormir cómodamente. — ¿Qué paso con sus antiguos diagnósticos? —Preguntó de manera autoritaria mientras me miraba con preocupación, el medico alejo sus dedos y dejo mi mano con lentitud cerca de mi rodilla. —La afección cardiaca de la reina ha desaparecido casi por completo, su tío me encargo darle un potente inhibidor del veneno para que su majestad no tuviera problemas en su embarazo—Respondió mientras se ponía de pie y tomab

