En la vida existen muchos momentos irónicos. Básicamente nuestras existencia se pasa de ironía en ironía, tal vez el secreto para ser feliz se encuentre oculto en aprender a vivir lidiando con tales circunstancias. Era inaudito pensar que ese día empezó con una jornada de sexo duro y placentero, pero en cuestión de horas Noah ya no me hablase, Mónica estuviera planeando asesinarme, y Zack se estuviera creyendo el macho alfa de la empresa. Mientras tanto yo seguía caminando por los pasillos sin siquiera imaginar lo que el destino tenía preparado para mí, estaba desapercibida y tranquila, en ese momento pensaba que mi mayor problema era esos matones exigiendo su dinero, ¡Ja! Que idiota. Regresaba tranquilamente a mi oficina para intentar volver a conectarme con mi trabajo, en ese momento pud

