Eres un Morgan.

1679 Words
Fernando era el ser humano más feliz en este mundo, no mostró tal alegría ni cuando fue nombrado uno de los mejores de la agencia, pero su felicidad y preocupación exagerada no era nada comparado con el miedo que estaba sintiendo, y eso lo noté ayer, luego de recuperar la conciencia después de su desmayo. Yo podría parecer boba, pero no lo era. Aparte ejercí por muchos años en la misma profesión, cuando la gente sepa que será padre el chisme se regará como virus, su familia quedaría como blanco de cualquier enemigo que quiera acabarlo. Todos en este mundo lo saben, la debilidad de todo agente es su familia, eso se confirmó con el ataque a la mía. Sombra se vengó de mi padre, pero estoy seguro que antes de matarlo le dejó claro que su familia sufriría, y así fue, trece años solos, sin una madre y con un padre muerto. No era muy motivador el hecho de estar solos a los seis años, menos que uno se convirtiera en un idiota, pero por suerte pudimos avanzar y hoy mi madre está con nosotros nuevamente. -Mamá.-me llamó Luca con la boca llena.-hoy inician las prácticas de baloncesto, ¿puedo postularme?.-preguntó tragando su comida mientras un poco de leche se deslizaba por su labio. Estaba comiendo demasiado rápido, y de manera muy descuidada. Mi hijo era un cerdo. -Claro cariño, pero solo si prometes que cuando estés dentro y vayas a comer con tus amigos lo hayas de manera correcta y no como un cerdo sin modales.-dije y Barbara, que estaba a su lado, comenzó a reír botando un poco de su jugo por la nariz. Hermanos tuvieron que ser. -Eres una tonta Bar.-le molestó Luca mientras se levantaba a lavar su plato y su cara. -No soy tonta, es que mamá me hizo reír.-frunció su ceño mientras terminaba sus tostadas. Sí, Luca era el mayor y comía cereales con leche, mientras Barbie desayunaba tostadas con mermelada y un jugo de naranja, según ella es mejor que los cereales. Tuvimos un debate de casi media hora en el que ella nos ganó, dejándonos como infantiles e idiotas. Muy bien yo era la adulta, pero esta pequeña era inteligente, y yo aun tenía mi parte inmadura. -Barbie, apúrate.-le susurró su hermano mientras yo mantenía mi vista fija en los documentos que me trajo ayer por la noche Fernando. Al parecer un grupo de criminales anda en guerra, o al menos ya la están declarando y aún no actúan. Quieren averiguar quienes son y luego infiltrarse para detenerlas y destruirlas desde dentro. -No me apures, puedo atorarme, ahogarme y morir.-le susurró ella de vuelta y yo sonreí. Era más dramática que Dani y James juntos. -Vamos Bar, debo llegar temprano a las pruebas. -Y yo debo terminar mi desayuno de manera correcta. -Eso es estúpido. -Tú eres estúpido. -Barbara, no insultes a tu hermano.-dije ocultando mi sonrisa con mi mano de manera disimulada. -Lo siento.-dijo mirándolo mal mientras Luca sonreía. -Y tu deja de molestarla.-lo apunté.-ahora por eso lava el plato de tu hermana también. -Pero, ella siempre deja las migajas con algo raro que no es mermelada y es asqueroso.-replicó frunciendo el ceño. -Si no lo haces me tocará partearte el trasero y obligarte a que lo hagas por una semana Luca Morgan.-lo miré fijamente y el gruñó asintiendo. Podría ser una vieja, pero nunca dejaría de ser buena en luchas cuerpo a cuerpo, y sí, se que no suena bien una lucha cuerpo a cuerpo con mi hijo o hija, pero el mocoso tiene fuerza y la mocosa inteligencia, aparte e sido su entrenadora personal durante varios años, no me la dejarían fácil. Barbara rió mientras bebía de manera lenta hasta la última gota de su jugo. -Barbie, si sigues tu trasero también sufrirá y lavarás los baños durante la semana que tu hermano lavaría los platos.-le advertí mientras Luca corría lavando los trastes. -De acuerdo.-dijo en un gruñido. ¿Qué tienen estos niños con gruñir? Apenas Luca terminó de lavar los platos y Barbie de lavar su rostro y manos, nos dirigimos al garaje para sacar uno de los coches, seguía teniendo muchos, y eso me encantaba. Los hice subirse al BMW azul que le gustaba a Luca, planeaba dárselo para su cumpleaños número diecisiete, y salimos de casa directo a su instituto. -Este movimiento es pa' que mueva el rosquete.-comencé a cantar mientras movía mis manos y pasaba por alto cualquier semáforo en rojo.-¡Muévelo, muévelo!, mueve, mueve el cachete, tenés la cola grande y estás pa' comerte, ¡Muévelo, muévelo!, mueve, mueve el cachete.-subí el volumen de la música un poco más mientras seguía con lo mio. Barbara iba concentrada en su móvil, tenía prueba de francés el día de hoy y los apuntes los tenía en el celular, le dije que copie si olvidaba algo, pero me dijo que no era correcto y que en la agencia aprendió el idioma, pero que no podía evitar estar nerviosa. Ella era muy inteligente para tener solo nueve años, lo contrario a Luca. Bueno, no iba a dar una mala imagen de mi hijo, el era inteligente... a su manera, veamos, no era idiota y era fuerte, no era el mejor de su clase pero tampoco era el peor, no se metía en problemas pero pasaba sus materias un poco mas arriba que el "rozando", no me podía quejar. Luca venía cantando conmigo, con el tiempo se acostumbraron al tipo de música que yo escuchaba, y ya no les parecía extraño. -Mamá... ¿Crees que pase las pruebas?.-preguntó un poco inseguro. Le bajé el volumen al radio y bajé un poco la velocidad, ya estábamos cerca. -¿Dudas de tu capacidad?.-le pregunté sin dejar de mirar al frente. -No. -Entonces no te preocupes por eso cariño, eres un Morgan.-dije mirándolo un momento.-a lo mejor no tienes mi sangre, pero estoy segura de que naciste para ser el mejor en lo que desees.-le sonreí y volví mi vista al frente.-aparte ser un Morgan tiene que ser un orgullo para ti ¿De acuerdo?. -De acuerdo.-dijo, pero lo escuché inseguro. Decidí parar un momento, ya el instituto estaba a la vuelta y debía darle seguridad a mi hijo. -A ver cariño, mírame.-le dije una vez detuve el coche, el me miró.-Sé que eres bueno en el baloncesto, tanto o más que yo en las luchas cuerpo a cuerpo, tú en si eres genial y lo vas a lograr.-me dedicó una bonita sonrisa y dejé un beso en su cabeza.-ahora debes demostrar que el apellido que llevas no es un adorno y dame la actitud que deseo ver.-dije y el asintió decidido.-¿Qué harás?.-pregunté probándolo. -Iré y les demostraré que soy el mejor en baloncesto.-dijo confiado.-y quien piense lo contrario lo haré besarme el trasero.-culminó con una sonrisa de suficiencia. Reí y le di un ultimo beso antes de continuar hasta nuestro destino. -Barbara, recuerda que te permito hacer trampa en tu prueba, así que suerte cariño.-le dije una vez los tres bajamos del coche. -Ya te dije que eso no es correcto mamá.-me dijo dándome un abrazo.-y gracias. Le di un beso en la mejilla y la vi irse corriendo y perdiéndose entre tanto mocoso idiota. -Bueno cariño, espero les patees el cu.. trasero.-me corregí antes de terminar la palabra y el comience a repetirla como loro.- y suerte a ti también mi cielo. -Lo haré, definitivamente.-dijo con una sonrisa y me dio un beso en la frente antes de despedirse.-nos vemos luego mamá. -Espero que quedes cariño.-le dije devolviéndole la sonrisa. -¿Lo dudas?.-preguntó con burla y una ceja alzada. Amo al Luca egocéntrico y con confianza. Hizo lo mismo que su hermana y corrió dentro, pero él no se me perdió entre toda la bola de alumnos, Luca era muy alto, de hecho parecía un poste. De un momento a otro dejo de llegarme al hombro parra pasarme por media cabeza. Subí al coche y conduje a toda velocidad, iría a visitar a Monique, quería saber como se sentía y esas cosas, ahora que está embarazada de mi futuro sobrino, o sobrina, espero que se sienta como una reina. Mi móvil comenzó a sonar cuando me detuve en un semáforo, era un número desconocido. *Inicio de llamada* +¿Bueno?.-hablé volviendo a acelerar. -Skyler Morgan, que bueno es volver a escuchar tu voz.-contestó la voz de un hombre, perro un poco distorsionada. +¿Quién habla?.-pregunté mientras ponía el móvil en altavoz y lo conectaba al coche para rastrear el número, eran beneficios que me brindaba la OIS. -Tú me conoces, pero no como lo que realmente soy querida, así que me presento, mi nombre es Bradik Lisbon.-dijo y frené a raya, la sangre se fue a mis pies.-el hijo mayor y no conocido de Jofrey Lisbon y hermano de Kilian Lisbon, ¿Los recuerdas?.-preguntó y mis manos comenzaron a temblar. -No es posible.-susurré, atrás los coches tocaban el claxon para que me moviera. -Por supuesto que lo es preciosa, es una larga historia que me encantaría contarte en persona, pero no es momento para encontrarnos cara a cara, así que solo te diré que no te confíes, porque puedo estar justo frente a ti y no te darías cuenta, aparte quería felicitarte por la hermosa familia que has logrado formar.-dijo y noté el cinismo en su voz.-hasta luego mi hermosa. *Fin de la llamada* Esto no era posible, realmente no podía ser posible. Revisé la pantalla del coche y vi la dirección que marcaba el punto rojo, el equipo rastreo la llamada, y esta era de un teléfono público, uno que yo conocía, era el que estaba justo frente a el instituto de Luca y Barbie. El corazón se me comprimió y pensé lo peor, rápidamente arranqué y di una vuelta en U, a pesar de que no estaba permitido. Solo esperaba que ese hijo de puta no se haya acercado a mis hijos, porque se las iba a ver con Skyler Morgan... Y de mis garras no se sale con vida.
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