Me desperté con la certeza, con la seguridad de que sí le haría el golpe de estado al padre de Damián. Aún no tenía claro qué hacer con su hijo, con el chico que me en primer lugar me trajo aquí, porque no tengo claro si lo que siento por él es amor, amor de verdad. Ni siquiera sé lo que es el amor sinceramente así que no puedo decidir a quien carajos amar. Solo tengo algo en mente, algo que no me dejó dormir anoche por estar rodando en mi cabeza una y otra vez; le haré el golpe de estado, porque sé que puedo hacer y porque lo quiero. Alex no solo me escupió un montón de mierda en la cara, sino que también me quitó la venda de los ojos. Me hizo darme cuenta donde es que está realmente la mina de oro, porque en serio, ¿De qué me sirve ser "una puta reemplazable" como Alex me dijo, si no t

