Dispuesto a todo, Demetrio desafía a Guillermo y a María, diciéndoles: — De esta casa no me muevo, hasta que haya solucionado nuestros problemas contigo María. De inmediato, Guillermo sujeta fuertemente da camisa a Demetrio, y le dice: — No escuchaste lo que te dije, ¡fuera de aquí! — Pilar fue la que me llamo, y por lo tanto… ella es la única que puede decirme que me vaya. María queda viendo a su mamá, y luego le dice: — Lo bien que lo estábamos pasando, para que vengas a salir con estas. — Es por tu bien hija, debes de volver con tu esposo. — Tú ya no decides con quien yo debo estar, el hombre que yo amo es otro. Demetrio se ofende al escuchar eso, y forcejeando con Guillermo, le dice a María: — Nunca volverás a ver a ese hombre que dices que amas, ¡nunca!... tú eres mí

